Esta semana fue lanzada la versión final de Adobe® AIR™ y me ha parecido el mejor momento para hablar de esta nueva tecnología que parece ha venido para quedarse.
AIR™ (nombre en clave Apollo™) es un entorno de ejecución multi-plataforma que permite el desarrollo de aplicaciones de escritorio utilizando tecnologías web como Flash®, Flex®, HTML y Javascript.
Su motor de renderizado es WebKit, nacido en principio como un fork de KHTML (el motor del navegador Konqueror) para el desarrollo de Apple Safari, y finalmente convertido en un referente en el mundo de los navegadores web (con el permiso de Presto). Y es que, además de AIR™ y Safari, WebKit está también presente en los teléfonos S60 de Nokia y en el esperado Android de Google, del que ya hablamos tiempo atrás.
Con AIR es posible crear aplicaciones de escritorio, independientes de navegador y sistema operativo empleando el mismo esfuerzo que en el desarrollo de cualquier aplicación web tradicional, ya que para su creación nos estamos valiendo de las mismas herramientas y tecnología.
Es fácil hacerse una idea de lo que esto supone:
- Desde el punto de vista de un desarrollador web, se acaban de abrir las puertas a un nuevo mundo, hasta ahora vedado para él, el escritorio.
- Desde el punto de vista de un usuario, se encontrará con una oferta de aplicaciones sin precedentes hasta ahora. Infinidad de juegos, pequeñas aplicaciones y servicios web llegarán directamente a su escritorio.
- Desde el punto de vista de una marca comercial o empresa de internet, esto supone una nueva oportunidad para acciones de marketing o la extensión de sus servicios web.
Por ejemplo, pongamos que soy una marca de telefonía móvil que quiere dar a conocer su nuevo y revolucionario cacharrito. Hasta ahora, para promocionarlo en internet, tendría que crear un micro-site (o un espacio en el sitio de mi marca) donde los usuarios podrían ver imágenes, vídeos, especificaciones técnicas, quizás una vista 360º o incluso una demostración del interfaz del cacharrito en cuestión.
Ahora bien, ¿no estaría genial que —adicional o alternativamente— el usuario se pudiera descargar una versión virtual del teléfono a su escritorio? Girarlo, abrirlo, cerrarlo, encenderlo, apagarlo, probar su interfaz y además poder ver el resto de información directamente en su pantalla… (todo esto por supuesto sin necesidad de estar encerrado en una ventana como una aplicación convencional, lo de “versión virtual” es literal).
Pues AIR hace esto posible, y lo mejor de todo es que su desarrollo sería prácticamente igual al de cualquier website, en tiempo, esfuerzo y presupuesto. Además, por el mismo precio te olvidas de desarrollar una versión para Windows XP, otra para Vista, Mac, Linux, etc.
En el siguiente capítulo hablaremos de la alternativa de la fundación Mozilla, Prism y cerraremos con Silverlight, la apuesta de Microsoft. ¡Así que no cambies de canal!