Hace unos días que saltó el rumor de una posible alianza entre Facebook y Nokia, lo que supondría —entre otras cosas— la inclusión de la red social del momento como una aplicación más en los futuros terminales de la compañía finlandesa y entiendo que a su vez, el veto a cualquier otra red social a compartir sitio con ella.
Aunque como hecho en sí no tenga una relevancia trascendental, desde entonces no puedo dejar de pensar en las similitudes que están apareciendo entre la guerra de las redes sociales que se avecina y la guerra de navegadores que vivimos años atrás.
Si la viviste recordarás las malas artes de las que se valieron ambos protagonistas (</marquee>, </blink>, </frame> y demás atrocidades) y los daños colaterales que supuso (webs sólo compatibles optimizadas para IE/Netscape o el “descanso” de 5 años en el desarrollo de Internet Explorer). En resumen, el “todo vale” de cara a monopolizar el mercado y el posterior freno a la innovación que conlleva.
Ahora parece que estamos empezando a vivir algo similar. Dos bandos: Facebook + Microsoft por un lado y el resto de las grandes (MySpace, Orkut, Hi5…) + Google por otro.
- Facebook: te ofrezco mi API, pero programas en mi lenguaje, los usuarios son míos y las aplicaciones que desarrolles no salen de mi casa. Ah y, se me olvidaba, por supuesto la publi la controlo yo.
- Google: te ofrezco mi API (OpenSocial), programas en lenguajes estándar, los usuarios los pones tú y te llevas tu aplicación donde te de la gana. Pero eso sí, el resto (incluida la publicidad) lo controlo yo.
- Facebook: Busco alianzas para incluir mi red social en todo tipo de plataformas y así asegurar su liderazgo.
- Google: Creo plataformas (Android, OpenSocial) a la que todo tipo de redes sociales están invitadas, las dejo que se peleen por su trocito del pastel mientras yo me convierto en la plataforma universal.
Exponiéndolo así, la opción a elegir parece clara, pero existen otros factores a tener en cuenta (como la casi impredecible elección final de los usuarios), que finalmente equilibran la balanza, lo que nos deja un futuro algo incierto.
Por nuestra parte lo tenemos claro, el mundo de las redes sociales va camino de convertirse en un medio de comunicación más y para ello se requiere estandarizar sus principales características. Esta estandarización ha de estar impulsada por una alianza entre las principales empresas del sector para fomentar la innovación y la competencia.
No podemos cometer el mismo error y permitir que el futuro de la red vuelva a caer en manos de los designios de una gran empresa. ¡El futuro es abierto!